Yo amo la poesía
No se puede vivir sin alimento,
sin agua y sin aires –lo sabía-
tampoco vive el alma –te aseguro.
Si no bebe y respira la poesía.
El poeta que enarbola su poema
se nutre de optimismo y energía;
¿Quién no disfruta, goza y se deleita
leyendo o componiendo la poesía?
La poseía te educa y te transforma,
en sus aguas se apaga la ironía;
la poesía te envuelve como un manto
en la dicha, en la paz y en la alegría.
Yo amo la poesía porque es blanca
como la nube que se alza en lejanía;
y es misterio y enigma que te deja,
llena el alma de azul melancolía.
Por este amor no duermo ni descaso,
por este amor soy canto y armonía,
por este amor enciendo mi fanal
para alumbrar el mundo en agonía.
Por este amor yo vivo enajenado,
pensando en este amor me paso el día;
y aún cansado, rendido, soñoliento,
sigo amando, de noche, todavía.
Cuando cumplo mi oficio de poeta,
me engalano de dicha y simpatía;
olvido mi actitud, mi sufrimiento,
y soy ángel de amor y de alegría.
Fortunato Farfán-

