26 de marzo de 2008

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Rosa de los vientos

Que la tosa de los vientos, infalible
tan exacta, tan sublime, imprevisible,
me guarde en el alma para siempre
el norte presuroso de tus besos,
que el sir alborotado de tu sexo
jamás se separe de mi vientre
y tu amor, eterno cóncavo y convexo
no cubra nunca el sol de nuestro Este,
que el Oeste, perpetuamente calmo
custodie de a dos los corazones
que pueda mantenerlos siempre juntos
envueltos en su ráfaga celeste,
que el tiempo no me cambie de lugar
el centro de tu alma disgregada
que valiente, insigne o temerosa
es el único espejo conocido
aquel en el que suelo verme hermosa.

            Mónica Diap Solís-

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