
A Mariana
En memoria de mi madre
ponle flores
a un jarrón en la mesa de la casa.
Perfuma
tus diciembres con miel y con jengibre,
y permite
que el horno encendido
dé sabor al aire que respiras.
En nombre de mi madre
sé paciente.
Espera cada día
con ofrenda en la mano,
y acepta,
por amor y no por miedo,
lo que la vida mande.
En memoria de mi madre
aprende a amar lo cotidiano
y a saber que los precios
se pagan aunque no los veamos.
En memoria de mi madre
no te rindas
aunque apenas tengas voz
para la lucha
y perfuma cada día
con la inocente y rotunda
afirmación de un ramo.
Martha Rossi- |