
|
 |

Cae la lluvia se consume…
Cae la lluvia y se consume la luz
de un esforzado cielo
en la tibia habitación donde
alimentas de tu pecho a nuestra hija.
Y en la semiluz que a todo lo extraña
desconcierta la inclinación de un puño
sobre el que balancea una cabeza
que ha perdido la razón a la cual
sin más nos sometemos. El color,
advierto, te ha teñido de una suerte
de sustancia capaz de alimentarme.
Mamando así, también en ti, estoy ausente
de todo cuanto sufro y significa.
Roberto Malatesta-
|
 |
|
|