Hoy al despertar comprendí que los sueños
son sólo espejismos de agua en la noche
y en la primera luz del sol
un soñador, sin luna, que murió de sed.
Que soñar despierto es tan absurdo
como sembrar flores en el desierto.
Que los sueños
son sólo la fábula de los sueños
y la locura de un soñador enfermo.
Y que aún así, la vida sin sueños
es sólo una quimera…