
Humo de sueños
Quiero ser algo y no logro
conseguir mi vano empeño,
tengo la fuerza del toro
mas no sé nada del todo
así soy yo de pequeño.
En el aire silba el viento
invisible en su canción
y yo tengo en mis adentros
torbellinos de silencio
y huracán por corazón.
No piso firme en la tierra,
Mis pies son paja, algodón.
¿Cómo dejar esa huella
de nuestro paso y en ella
realizado ese valor?
Soy humo que se deshace
en espirales inciertas
y no consigue ni sabe
elevarse como un ave
ni alcanzar la cima excelsa.
Corro al lado de los ríos
y ellos más allá de mí.
Tienen tal fuerza y tal brío
que me pierdo si los sigo
y me estanco al no seguir.
Sólo soy leve arroyuelo
de aguas limpias, sin caudal,
y acepto con desconsuelo
que no podrán mis anhelos
conducirme nunca al ma.
Y sigo sin nada ser,
aunque me cueste creerlo.
Se doblega mi altivez
cuando caigo y, a la vez,
me levanto más soberbio.
Por mi condición humana
tropiezo con mi desdén.
Me consume como llama
el vacío de mi alma
y de mis sueños también.
Andando por esos mundos
por caminos y laderas,
cruzando valles profundos,
mi paso es firme y seguro
pero son sombras mis huellas.
Aunque suba a las colinas
de mi vida malgastada,
no seré olmo ni encina
sólo una rama o espina
en mis bosques de la nada.
Ya pues en paz me resigno
con quien soy, sea quien sea,
quizás mi incierto destino
no es tan ruin ni mezquino
como en principio se vea.
Y en mi pobre tierra árida
poco a poco me iré hundiendo
en otra tierra tan cálida
que mi muerte sea válida
para morirme naciendo.
Margarita Alejandro Bello- |